Yearly Archives: 2009

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Los Hombres de Mambí

Los mambises o «Hombres de Mambí, es el nombre que se les da a los soldados anti-españoles de Cuba, que fueron protagonistas en numerosas batallas durante la Guerra de los Diez Años y la Guerra contra los EEUU, entre 1868 y 1898, año en que España deja de ser Imperio.

El nombre viene de Juan Ethnnius Mamby, oficial de raza negra que decidió desertar del Ejército Español para pelear contra los mismos españoles en Santo Domingo.

Los soldados que habían conocido a Juan Mamby en persona, sabían de sus peculiaridades con el machete, y reconocían su estilo y habilidades de manejo a la hora del combate, así que, cuando empezaron a ver los mismos movimientos que él hacía en las nuevas filas de combatientes cubanos, decidieron llamarles Los Hombres de Mambí, en mi opinión en señal de respeto y alerta ante el que había sido oficial del bando español, y por tanto conocedor de las tácticas militares de guerra.
Hoy en día, algunos cubanos se refieren a sí mismos como mambises, haciendo clara referencia a su odio anti-español, lo cual me parece comprensible tras comprobar la mala gestión que hizo España en la isla, aunque esto es sólo una opinión personal.
By | 2009-10-12T16:44:00+00:00 octubre 12th, 2009|Biografías, Historia General|5 Comments

¿Por qué somos malos, Hobbes?

Una gran variedad de historiadores, pensadores y filósofos tratan de explicar que toda la ideología política de Hobbes no es más que producto de la era en que vivía, marcada por las guerras civiles inglesas y el continuo miedo sobre la posibilidad de una invasión española. Porque es que para Hobbes, “la paz y la cooperación tienen mayor utilidad para la propia conservación que la violencia y la competencia general, y la paz necesita de la confianza mutua”.

Lo que nos intenta explicar con Leviatán, es que esa confianza mutua hay que ganársela, y sólo puede conseguirse si existe un poder absoluto que la mantenga, porque la razón a veces no es suficiente para controlar impulsos humanos como el de la violencia o evitar caer en el egoísmo.

By | 2009-10-06T13:46:00+00:00 octubre 6th, 2009|Humor, Misterios|2 Comments

Manifiesto Comunista: Karl Marx

A mi juicio, el manifiesto comunista no es una obra de autor único, ni mucho menos hecha para impresionar a nadie, ni para vender ejemplares, precisamente porque no fue un solo hombre quien decidió crear este libro, sino todo un grupo de ideólogos comunistas, la famosa Liga de los justos.

Se hizo para dar a conocer una nueva ideología que había nacido gracias a lo que en principio era su gran enemigo, el capitalismo de la burguesía del siglo XIX.

Como autor principal del Manifiesto Marx destaca el nacimiento de una nueva clase social creada gracias a la explotación laboral del capitalismo burgués, el proletariado. Inteligentísima observación hace Marx al decir que antes de comenzar con la instauración del comunismo, hace falta que esta nueva clase crezca ilimitadamente (y lo está haciendo) y sobre todo que tome conciencia de clase, para luego “revolucionarse” y lograr unos derechos dignos. La revolución no funcionaría sin estos dos requisitos.

Marx hablaba también de la expansión del comunismo, hecho que Stalin y Lenin confundieron en esencia, e intentaron conseguirlo por la fuerza, invadiendo países.
La idea colectivista del comunismo representa una nueva forma de vivir, una nueva forma de organizarse, una contraposición al sistema que en Europa y América estaba triunfando, el capitalismo. Y por ello, tenía que llegar a su mismo nivel de desarrollo, expandiéndose rápido.

Como no ha existido nunca una representación política fiel a los ideales comunistas difundidos por Marx y Engels, la gente suele caer en el error de desprestigiarlo, alegando que la URSS fue un auténtico fracaso, y que sólo hay que fijarse en el régimen de Castro para comprender que el comunismo es una mera utopía, que sólo puede instaurar su ideología política por la fuerza.

La verdad es que el único país que está saliendo adelante con un régimen comunista es China, pero intrínsecamente no es tan comunista como muchos piensan, ya que su política económica no puede tener más principios liberales, capitalistas, en fin, individualistas. Y es la forma de administrar la economía lo que más dice sobre un país.
Como bien dice el prólogo del Manifiesto Comunista, Marx quedaría profundamente indispuesto al analizar los regímenes comunistas que se crearon a partir de su libro. Ojalá estuviera aquí él, para explicar a muchos qué pretendía exactamente.

By | 2017-03-06T02:02:22+00:00 septiembre 8th, 2009|Historia General|3 Comments

La España Romana


Ciudades españolas como Tarragona, Mérida o Segovia, amén de otras, nos recuerdan día a día que hace muchos días formamos gran parte de lo que fue el Imperio Romano, del que venimos.
A pesar de los «pueblos» prerromanos que habitaban la península (lusitanos, astures, celtíberos, vascos, griegos, cartagineses…), hoy hay que vanagloriar lo que un día fue – porque todos caen – el Imperio más grande de la historia, del cual nosotros no sólo formamos parte, sino que lo gobernamos gracias a emperadores como Trajano y Adriano (nacidos en Itálica, Sevilla), y Teodosio (Coca, Segovia), aportando además grandes escritores y poetas como Séneca o Marcial. (más…)

By | 2009-05-12T08:28:00+00:00 mayo 12th, 2009|Historia General, Roma|3 Comments

El Duque de Alba

Duque de Alba

Duque de Alba

Cifras del Tribunal de los Tumultos: 12.000 casos juzgados, 1.700 condenados a muerte, 10.000 personas con bienes confiscados y 60.000 exiliados en unos pocos años. Estos datos se atribuyen al Duque de Alba.

Fue sin duda el mejor vasallo del Rey Carlos I y luego de su hijo Felipe II, en la guerra y en la paz, acatando órdenes sin pegas ni condiciones, sin duda un noble caballero de honor y principios, aunque quizás un poco anticuados para la época. (más…)

By | 2017-07-28T15:58:56+00:00 abril 17th, 2009|Biografías, Historia General|1 Comment

Andrea Doria

Tras ser almirante y hombre de estado genovés, en 1528 abandona a Francisco I de Francia para convertirse en hombre de confianza de Carlos I de España. Dicen que sin su flota el imperio español dificilmente hubiera podido gozar de tanta hegemonía en el Mediterráneo, pues prestó su flota en innumerables ocasiones, sobre todo cuando hacían falta grandes traslados de tropas. Valga de ejemplo la empresa de Corón (1532), la de Túnez (1535) y Argel (1541), o cuando en 1552 lleva de España a Italia a 6.000 hombres y 1 millón de ducados, necesarios para la guerra en Italia.
By | 2009-04-08T11:20:00+00:00 abril 8th, 2009|Biografías, Historia General|4 Comments

Tercios de Flandes: El Milagro de Empel

Resulta que el 8 de diciembre de 1585, el Tercio del Maestre de Campo Francisco de Bobadilla estaba completamente bloqueado por el Almirante Holak, entre los ríos Mosa y Waal, durante la Guerra de los Ochenta años.
Se agotaron las ropas y los víveres y el bloqueo se estrechaba cada día más. Los enemigos solicitaron a los tercios una derrota honrosa, pero la respuesta fue evidente:
«Los infantes españoles prefieren la muerte a la deshonra. Ya hablaremos de capitulación después de muertos».

Ante tal respuesta, Holak abrió los diques de los ríos para inundar el campamento español. Pronto no quedó nada más que el montecillo de Empel, donde se refugiaron los soldados del Tercio.
By | 2009-03-24T12:18:00+00:00 marzo 24th, 2009|Historia General|2 Comments

La Guerra de los 80 años

Si en España guardamos cierto rencor a Francia por intentar invadirnos y ocupar nuestro territorio durante seis años (lo que tardamos en echarles), es lógico entender cómo nos miran desde los Países Bajos, donde todavía hoy se le dice a los niños que «si no se portan bien vendrá el Duque de Alba», en vez del coco.

La Guerra de los Ochenta años, o Guerra de Flandes, enfrentó a las diecisiete provincias de los Países Bajos contra su soberano, el Rey de España. La rebelión comenzó en 1568 y acabó en 1648, cuando por fin se les reconoció como independientes.
El mantenimiento de La guerra de los Ochenta años, que duró tantos años como su nombre indica, acabó hundiendo a la economía española, provocando sucesivas bancarrotas y dinamitando la imagen de todos los españoles. (durante esta guerra nació la Leyenda Negra).
Pero hay otra forma de verlo. Una forma que tenga en cuenta la política de la época, la amenaza de guerra y la contextualización. ¿Alguien puede dudar de la importancia geoestratégica de Flandes para un imperio como el español, con la cantidad de enemigos que había creado? Significaba una amenaza constante para Inglaterra, otra para Francia;  colocaba a España a las puertas del Sacro Imperio Romano Germánico y era el pasillo también, para entrar en Alemania por el norte.
No obstante, allí nunca se quiso a España y debió haber rectificado antes de perder todos los hombres que perdió, sin ni siquiera mencionar el dinero. Pero parece que la culpa de todo la tenía la herencia de un gran rey, Carlos I, que heredó todos esos territorios por via paterna (Habsburgo), y que decidió cederlos a su hijo tras abdicar en él, dos años antes que la rebelión, en 1556. A Carlos I le respetaban, porque era un rey políglota y de gentes, pero no hicieron lo mismo con Felipe II, pues no hablaba su lengua y además se empeñó en convertirles al catolicismo, de manera intransigente, cuando estaba clarísimo que eran calvinistas, no querían a su soberano, no querían tener nada que ver con España y ni mucho menos con sus curas.
Pero de nuevo, si contextualizamos y nos ponemos en la piel de Felipe II, nos damos cuenta de que él y toda su gente, familia e incluso mascotas, estaban convencidos de que España debía ser el guardián del Catolicismo en Europa, por mucho que ahora esto nos parezca una necedad. Lo comprendamos o no esto era así.
Este periodo de tiempo aglutina más de 19 batallas, cada una de las cuales pudiendo ofrecer folios y folios de información, siendo de las más importantes el Asedio de Breda, la Batalla de Rocroi, Jemmingen, Haarlem, Ostende, Amberes y demás.
Sin duda especial mención merecen también personajes de la época como el tercer Duque de Alba, Alejandro Farnesio, Guillermo de Orange, Ambrosio Spínola, Isabel I de Inglaterra y un sinfín de otros nombres a los que tendría que dedicar alguna pequeña biografía, por la cantidad de cosas que tienen que contar.
Esto ha sido sólo una pequeña reflexión de lo que allí aconteció, que tiene como objetivo persuadir a los realmente interesados a que sigan investigando, porque es una guerra, lastimosamente, apasionante.
By | 2017-03-06T01:30:34+00:00 marzo 16th, 2009|Batallas, Historia General|6 Comments

Poderoso Caballero es Don Dinero

Madre,
yo al oro me humillo,
Él es mi amante y mi amado,
Pues de puro enamorado
Anda continuo amarillo.

Que pues doblón o sencillo
Hace todo cuanto quiero,
Poderoso caballero
Es don Dinero.

Nace en las Indias honrado,
Donde el mundo le acompaña;
Viene a morir en España,Y
es en Génova enterrado.

Y pues quien le trae al lado
Es hermoso, aunque sea fiero,
Poderoso caballero
Es don Dinero.

Son sus padres principales,
Y es de nobles descendiente,
Porque en las venas de Oriente
Todas las sangres son Reales.

Y pues es quien hace iguales
Al rico y al pordiosero,
Poderoso caballero
Es don Dinero.

¿A quién no le maravilla
Ver en su gloria, sin tasa,
Que es lo más ruin de su casa
Doña Blanca de Castilla?
Mas pues que su fuerza humilla
Al cobarde y al guerrero,
Poderoso caballero
Es don Dinero.

Es tanta su majestad,
Aunque son sus duelos hartos,
Que aun con estar hecho cuartos
No pierde su calidad.

Pero pues da autoridad
Al gañán y al jornalero,
Poderoso caballero
Es don Dinero.

Más valen en cualquier tierra
(Mirad si es harto sagaz)
Sus escudos en la paz
Que rodelas en la guerra.

Pues al natural destierra
Y hace propio al forastero,
Poderoso caballero
Es don Dinero.

Don Francisco de Quevedo

By | 2009-03-11T13:52:00+00:00 marzo 11th, 2009|Historia General, Poesía|2 Comments

La Canción del Pirata

Con diez cañones por banda,
viento en popa a toda vela,
no corta el mar sino vuela,
un velero bergantín.
Bajel pirata que llaman,
por su bravura El Temido,
en todo mar conocido
del uno al otro confín.

La luna en el mar riela,

en la lona gime el viento,
y alza en blando movimiento,
olas de plata y azul;
y va el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,
y allá a su frente Istambul:

Navega velero mío sin temor,
que ni enemigo navío ni tormenta,
ni bonanza tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor.

Veinte presas hemos hecho
a despecho del inglés
y han rendido sus pendones
cien naciones a mis pies.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,

mi ley, la fuerza y el viento,

mi única patria, la mar.

Allá; muevan feroz guerra ciegos reyes
por un palmo más de tierra;
que yo aquí; tengo por mío
cuanto abarca el mar bravío,
a quien nadie impuso leyes.

Y no hay playa sea cualquiera,
ni bandera de esplendor,
que no sienta mi derecho
y dé pechos mi valor.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,

mi ley, la fuerza y el viento,

mi única patria, la mar.

A la voz de «¡barco viene!» es de ver
cómo vira y se previene
a todo trapo a escapar;
que yo soy el rey del mar,
y mi furia es de temer.

En las presas yo divido
lo cogido por igual;
sólo quiero por riqueza
la belleza sin rival.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,

mi ley, la fuerza y el viento,

mi única patria, la mar.

¡Sentenciado estoy a muerte!, Yo me río
no me abandone la suerte,
y al mismo que me condena,
colgaré de alguna antena,
quizá; en su propio navío.


Y si caigo, ¿qué es la vida?
Por perdida ya la di,
cuando el yugo del esclavo,
como un bravo sacudí.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,

mi ley, la fuerza y el viento,

mi única patria, la mar.

Son mi música mejor aquilones,

el estrépito y temblor
de los cables sacudidos,
del negro mar los bramidos
y el rugir de mis cañones.

Y del trueno al son violento,
y del viento al rebramar,
yo me duermo sosegado,
arrullado por el mar.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,

mi ley, la fuerza y el viento,

mi única patria, la mar.

José de Espronceda (1808-42)

By | 2009-02-27T19:27:00+00:00 febrero 27th, 2009|Historia General, Poesía|4 Comments
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