Batalla de Mactán – Muerte de Magallanes

Batalla de Mactán Muerte de Magallanes

Batalla de Mactán – Muerte de Magallanes en Filipinas

Hoy me he decidido a hablar sobre la Batalla de Mactán (27 Abril-1521, Filipinas) y no precisamente porque haya sido una de dimensiones gigantescas sino porque su importancia radica en que en ella murió uno de los mejores navegantes de la historia: Fernão de Magalhães (Magallanes).

Además, he podido comprobar que las versiones acerca de la muerte exacta de Magallanes se contradicen. Como explicaremos más tarde, las versiones de los Filipinos por un lado y de Antonio Pigafetta por otro, no coinciden. Pigafetta era un explorador, geógrafo y cronista veneciano que estuvo en todo el viaje y que llegó vivo. Al regresar terminó sus escritos sobre todo el viaje de Magallanes y la posterior vuelta al mundo de Juan Sebastián Elcano. Pasemos a ver los detalles.

INTRODUCCIÓN – GESTA DE MAGALLANES

El portugués Magallanes (1480-1521) inició la primera circunnavegación de la Tierra, en otras palabras, la primera vez que un barco daba la vuelta al mundo. Él no pudo terminar semejante gesta porque murió batallando en Filipinas a mitad de viaje, pero todo el mundo reconoce que fue él quien llegó hacia Oriente a través del Océano Atlántico. 

Hay fuentes que aseguran que navegantes portugueses del siglo XIV ya habían hablado de dicha ruta en sus relatos. Quizás Magallanes se apoyó en dicho conocimiento para convencerse a sí mismo y a su tripulación de que aquello era posible y por tanto, abrir una nueva ruta española hacia las islas de las especierías, las Molucas de la actual Indonesia.

¿Qué importancia tenían las islas de las especias ? Su nombre lo indica, Europa necesitaba especias de todo tipo y en las Molucas se encontró nuez moscada y clavo de olor. Durante el siglo XV y XVI españoles, ingleses, portugueses y holandeses se disputaron el control de las islas. Con la expedición de Magallanes, este quería concederle una prueba al rey de España de que las Molucas estaban en el hemisferio español según el Tratado de Tordesillas del que hablaremos más tarde.

Magallanes fue el primer europeo en pasar del Océano Atlántico al Pacífico navegando, cosa que casi le cuesta la vida en varias ocasiones y no precisamente por cuestiones marítimas sino porque la mayoría de su tripulación no le apoyaba, no lo creía, organizando así varios motines para deshacerse de su capitanía. Pero ¿cómo empezó todo? ¿Por qué un portugués arriesga su vida para descubrir una nueva ruta para España y no para Portugal? Siga leyendo…

PORTUGAL RECHAZA SUBVENCIONAR A MAGALLANES

La prueba de que la mayoría de su tripulación no creía en la ‘ruta fantasma’ de Magallanes es observar la reacción en su propio país, Portugal, donde el Rey Manuel I de Portugal le denegó el apoyo o patrocinio requerido en dos ocasiones porque a Magallanes se le había acusado de realizar comercios ilegales con los moros tras la batalla de Azamor en Marruecos. Además al rey portugués no le interesaba tanto poder llegar a Oriente navegando hacia el Oeste porque Portugal ya tenía permiso para navegar por la ruta del Sur de África, el camino más directo, el más corto y también dentro de su hemisferio, según el mismo Tratado de Tordesillas…

MAGALLANES PRUEBA SUERTE EN ESPAÑA

A quién sí le interesaba y mucho esa posible nueva ruta marítima era al Imperio Español de Carlos I porque en el Tratado de Tordesillas (1494) que mencionamos antes, el Papa Alejandro VI dividió el mundo en dos con el objetivo de que Portugal y España respetaran los límites marítimos de cada uno bajo firmamento así evitando posibles conflictos entre potencias. Los españoles se olvidaban de la ruta hacia Oriente por el Cabo de Buena Esperanza (Sudáfrica) y los portugueses se comprometían a no meterse en Las Antillas (Islas del Caribe).

En palabras textuales del ABC:  “[…] Alejandro VI es un Papa hispano, Rodrigo de Borja (Borgia, como decían en Roma), el segundo Papa español. Los Reyes Católicos buscaban (con el Tratado de Tordesillas) un arbitraje y la legitimación de sus conquistas porque el tratado de límites con que contaban para resolver el conflicto, Alcaçobas-Toledo, no resolvía la cuestión“.

Así pues Magallanes vino a probar suerte a Sevilla (España) junto con su compatriota y cosmógrafo Rui Faleiro. A través de mucha manga por parte de sus aliados Juan de Aranda (Casa de Contratación de Sevilla) y el Obispo de Burgos, Juan Rodríguez de Fonseca, consiguieron el apoyo del rey Carlos I de España.

Magallanes

Posible aspecto de Fernando de Magallanes

COMIENZA EL VIAJE DE MAGALLANES DESDE SEVILLA, ESPAÑA

Una vez obtuve el sí por parte del Rey, Magallanes y sus cinco naves concedidas por España salieron de Sevilla el 10 de agosto de 1519. Durante el viaje, pasaron todo tipo de penurias y aventuras hasta llegar a Mactán (Filipinas), en una expedición que empezó con mal pie pues la tripulación no creía en la idea de Magallanes hasta que demostró, tras varias rebeliones internas, que se podía pasar al llamado Mar del Sur (Pacífico) por el Atlántico Sur.  Este pasadizo marítimo se llama ahora Estrecho de Magallanes en honor a su descubridor.

Si queréis leer todo lo que pasó en su viaje os recomiendo un libro: en Español se llama Hasta los Confines de la Tierra, y en inglés: Over the Edge of the World. Su autor, Laurence Bergreen es un escritor norteamericano que demuestra una pasión incurable sobre semejante odisea del pasado, quizás la mayor aventura de la historia, en un momento explica, en el que todavía se pensaba que el mar podría albergar monstruosas criaturas capaces de devorar barcos enteros.

Como decíamos, no vamos a hablar aquí del viaje en sí que es una auténtica odisea sino a comentar lo que pasó durante la fatídica Batalla de Mactán en la que en palabras del mismo Laurence Bergreen, “Magallanes se empeñó en luchar únicamente con sus tropas europeas (39 hombres armados), cuando podía haberse ayudado de las multitudinarias tropas indígenas de sus aliados el Rajá Humabon y Datu Zula”. Pero empecemos por el principio… ¿Cómo llegó a Filipinas y qué pasó para acabar en guerra?

Ruta de Magallanes y Elcano por Wikipedia commons

LLEGADA DE MAGALLANES A LA ACTUAL FILIPINAS

Saliendo de España y habiendo cruzado al Pacífico por el Atlántico Sur a través del ahora llamado Estrecho de Magallanes, el capitán dejó Chile y Argentina atrás y encontró al famoso Mar del Sur u Océano Pacífico. El primer europeo en ver y describir este mar fue Núñez de Balboa, pero ningún europeo conocía las dimensiones del Océano Pacífico. Magallanes, según relata Laurence Bergreen, estaba convencido de que se podía pasar por el Atlántico, pero realmente no sabía qué es lo que iba a encontrar y como podéis ver en la foto inferior, mirad el camino que tuvo que hacer para llegar a Filipinas desde el Estrecho: La distancia entre el Estrecho de Magallanes y Filipinas es casi la misma que de España a Papúa Nueva Guinea navegando hacia el otro lado.

Según he podido calcular apoyándome en herramientas de Internet como ésta he comprobado que Magallanes había navegado más de 26.000 kilómetros desde que salió de Sevilla hasta que llegó a Filipinas. Esto es así porque desde Sevilla al Estrecho de Magallanes hay aproximadamente 11.000 kms, y desde el Estrecho hasta Cebú en Filipinas hay  aproximadamente 14.970 kms, que es el recorrido que puedes ver con la línea roja en la foto inferior, sólo que Magallanes hizo más de esos 14.970 kms secundarios porque como veis, al cruzar el Estrecho subió varios miles de kilómetros hacia el norte para luego girar en dirección filipina.

Antes de llegar a Filipinas, detalle que no se ve en la imagen, Magallanes pasó por la Isla de Vostok (encima de la Polinesia Francesa, en las Islas de la Línea), luego por la isla de Paku Paku en la Polinesia Francesa y finalmente por Guam antes de llegar a Filipinas. Es probable que haya pasado por alguna isla más de la que no tengo constancia.

La primera isla de Filipinas a la que llegaron fue Samar. Es necesario saber que Filipinas no aparecía en ningún mapa europeo de la época. Magallanes se dirigía a las islas de las especias y sabía que estaba cerca, pero no cuán cerca. Al acercarse a la costa de Samar, se dio cuenta de que no podía desembarcar en ningún lado debido a sus altos acantilados.

Entonces Magallanes decidió ir a la isla diminuta de Suluan, pero tampoco desembarcaron. Es así cuando se decidieron a ir a la isla de Homonhom, donde sí desembarcaron y montaron dos tiendas de campaña grandes donde prepararon un gran festín. Magallanes llamó al archipiélago Lazarus pero 22 años más tarde le cambiaron el nombre a Filipinas en honor al rey Felipe II. El lunes 18 de Marzo de 1521 se les acercó un barco con 9 tripulantes filipinos. Estos resultaron ser muy amigables y al cabo de un día ya estaban comiendo juntos gracias a los cocos que traían los filipinos, de los cuales los españoles aprendieron a sacar leche. Tras varios días de satisfacción y paz, Magallanes decidió seguir su rumbo y paró en la isla de Limasawa. Era la primera vez que un europeo desembarcaba en Limasawa, pero los chinos llevaban 5 siglos comerciando con los locales.

Aquí encontraron al Rajah Kolambu, una especie de Rey local cuyo nombre ha pasado a la historia también por convertirse en aliado de Magallanes junto a otros líderes filipinos de los que hablaremos más tarde. Magallanes quiso convertirse en hermano de sangre del rey, se cortaron el pecho, pusieron su sangre en una copa, y ambos bebieron la mitad del vaso mezclado con vino. Pero al igual que había hecho en ocasiones anteriores, Magallanes nunca perdió de vista su misión y por si alguien la truncara, decidió demostrar el poderío militar español y europeo haciendo que sus arcabuceros dispararan al aire, cosa que asustó sobremanera a los filipinos.

Magallanes quería impresionar a los locales por si acaso se atrevieran a convertirse en enemigos. Tras esto, hizo otra demostración: Sacó a un soldado armado de arriba a abajo y ordenó a los demás a que le pegaran por todos lados para demostrar la fortaleza de la armadura europea. Tras esta segunda demostración, Magallanes le dijo a su intérprete Enrique que le dijera al rey que sólo uno de sus soldados valía lo mismo que 100 indígenas filipinos, a lo que el rey asintió. Además de esto, tanto en la isla anterior como en ésta Magallanes se aseguró de mostrar lo que tenía en sus barcos: aparte de tesoros, enseñó sus lombardas, sus falcones, la pólvora, pasamuros, versos, escopetas y bolas de cañón, Javalinas, picas, lanzas, espadas, mostraron todo lo que tenían para impresionar a los indígenas…

En Limasawa, Magallanes le preguntó al Rajah que si tenía enemigos. Este le respondió que había dos islas hostiles pero que no era el momento de atacarles. Magallanes asintió pero enseguida dijo que quería partir hacia otra isla más próspera. Le recomendaron ir a la isla filipina de Cebú.  Para ir allí, pasaron por la isla de Seilani, y luego llegaron a un canal entre dos islas: Mactán y Cebú. La canoa indígena que les estaba dirigiendo no aceptó seguir adelante por el canal por lo que decidieron girar hacia el oeste, hacia Cebú. 

Cuando la llamada Armada de Molucca llegó a Cebú, se dieron cuenta de que esa isla estaba habitada por la gente más próspera de todo el viaje. Los cebuanos no se mostraban impresionados por los barcos y se les veía muy bien alimentados y trabajando en campos a raudales. Aquí en Cebú, los europeos encontraron civilización. Unos barcos vinieron a recibirles.

Una vez más, en lo que para mí y para muchos es un error, Magallanes decidió sorprender a los cebuanos soltando una retahíla de bombazos y morterazos al aire con el objetivo de impresionar a los cebuanos. Estos se ‘murieron de miedo’, ya que nunca habían oído semejante estruendo. ¿Era necesario esto? Magallanes Confiaba en que mostrando su poderío no obtendría rival. Pensaba que los filipinos le respetarían y tratarían como a un Dios. Al llegar a tierra, Magallanes envió de nuevo a su intérprete Enrique junto a algunos otros a visitar al nuevo rey de Cebú, al que explicaron que el ruido de los cañones y morteros era sólo una señal de bienvenida y respeto hacia los nuevos pueblos.

El rey de Cebú se llamaba Rajah Humabon, les recibió amablemente, pero les explicó que desde hacía siglos cualquier nuevo pueblo que llegase a Cebú tenía que pagar un tributo para comenzar el comercio con los cebuanos. Le mostró regalos de árabes y chinos pero Magallanes, una vez más, visto que no les veía como iguales, se negó rotundamente. Su objetivo de alcanzar las Molucas se estaba desvaneciendo y parece que Magallanes ahora sólo quería reclamar esas tierras para España y sus almas para la iglesia.

Y así llega la primera amenaza española, un grave error. Enrique, obligado por Magallanes, le dijo al rey cebuano que ellos habían conquistado muchos lugares y que si los cebuanos quieren paz tendrán paz pero que si quieren guerra mañana serán destruidos. Tal cuál.  El rey cebuano, invita a los españoles a comer y les dice que necesita toda la noche para hablar con sus consejeros y tomar una decisión. A todo esto, Magallanes tenía un comodín, se había traído al Rey de Limasawa consigo para que los demás entraran en razón.

Humabón les tomó muy en serio, habiendo hablado con sus consejeros reconoció su inferioridad y dijo que esta vez en vez de pedir un tributo a los nuevos europeos sería él quién le diera tributos al gran rey de España, en señal de respeto y buscando una nueva alianza. Así fue, Magallanes y Humabon se hicieron como hermanos tras hacer el mismo ritual de sangre que en Limasawa. Tras esto, Magallanes les dijo a los cebuanos que los que se convirtieran al cristianismo obtendrían un trato preferencial, así pues, muchos filipinos de Cebú se convirtieron al Cristianismo tras ser bautizados.

Bautizos de indígenas en Cebú, Filipinas

Al cabo de un tiempo, Magallanes se hartó de los indígenas que no se querían convertir al cristianismo. Dispuesto a hacer algo al respecto, envió a sus hombres a quemar aquellas aldeas que se habían mantenido reacios y rebeldes. Así pues, algunos de sus hombres desembarcaron en la isla vecina y quemaron una aldea rebelde. Esta aldea estaba en la isla de Mactán ! Una vez más, se demuestra que Magallanes estaba demasiado confiado. Creía que nadie le podía hacer daño, pronto descubriría cuán equivocado estaba.

Magallanes comienza a creerse un semi-Dios y ocurre algo que lo acrecenta. Hay una anécdota muy importante que demuestra por qué Magallanes se confió tanto: Resulta que un príncipe cebuano estaba muy enfermo, pero no había sido bautizado y por tanto Magallanes se negaba a atenderle. Magallanes les dijo a todos los cebuanos que si era bautizado, tras un ritual el príncipe se curaría, y que si no, Humabon podría cortarle la cabeza (Cortarle la cabeza a Magallanes). Imagínense lo que creía Magallanes en Dios. Con más suerte que un santo, el príncipe fue bautizado y se curó de todos los males a los pocos días, así pues, Magallanes se ganó a todos los cebuanos, que ahora lo miraban como a un semi Dios.

PRIMEROS ACERCAMIENTOS CON LOS LÍDERES DE MACTÁN

Isla de Mactán, FilipinasUno de los dos líderes de Mactán se llamaba Sula (Datu Zula) y envió dos cabras a las tropas de Magallanes como ofrenda a través de su hijo en una barca. Les explicó que la aldea que habían quemado en Mactán era del otro jefe local llamado LAPU – LAPU, y que éste estaba bastante enfadado además de que había jurado que Nunca se convertiría al Cristianismo. Sula se encontraba en medio de dos grandes ‘cabezotas’: Magallanes y Lapu Lapu, y quiso intermediar entre ambos. Sin embargo, al ver que ninguno de los dos cedía tuvo que tomar una decisión: Sula quiso aliarse con Magallanes y le dijo que acabaría él mismo con Lapu Lapu si le ayudaba con un barco lleno de hombres europeos armados.

Y aquí llega el error imperdonable. Magallanes rechazó dicha oferta. Tal y como había rechazado la ayuda de Humabón, ahora rechazó también la ayuda de Sula. Magallanes quería demostrar que su superioridad estaba fuera de ninguna duda. Los iba a destrozar él sólo junto con sus hombres, no quería ayuda. Estaba y se mostraba sobrado! Así pues, partió hacia Mactán en busca de Lapu Lapu.

BATALLA DE MACTÁN

La noticia de que Magallanes había decidido batallar contra Lapu Lapu y de que encima iban a tener que hacerlo sólos No sentó nada bien en la tripulación, que por primera vez desde que llegaron a Filipinas comenzaron a dudar de su líder, dudando incluso de su salud mental. Juan Serrano, el capitán del Santiago, se opuso claramente a Magallanes. Le dijo que su misión nunca había sido esa sino llegar a las islas de las especias y que ya habían perdido muchos hombres y por tanto la batalla sobraba. Es más, le dijo que si todos los hombres entraran en batalla entonces los barcos estarían en riesgo de ser capturados.

Incluso el geógrafo Pigafetta, que apenas había contradicho a Magallanes en todo el viaje le dijo que se estaba equivocando. Magallanes  se negó a escucharles pero sí que hizo caso en dos cosas y entonces concedió dos aspectos: No iba a llevar a todos sus hombres y ordenó que los barcos se quedaran lejos de la costa protegidos. Magallanes estaba convencido de que ganaría, y esta vez no sólo por su superioridad armamentística, sino porque realmente creía que Dios estaría de su lado.

A la media noche del 27 de abril de 1521 salieron 60 hombres en los barcos, desembarcaron lejos de Mactán (0,5 millas – 800 metros) para mantener a los barcos seguros. 11 hombres se quedaron en los barcos protegiéndolos mientras sólo 49 soldados fueron a batallar contra los más de 1.500 mactanienses de Lapu Lapu. Las fuerzas eran de 30 a 1.  Magallanes había dicho que sólo uno de sus hombres valía 100 de ellos. Estaba a punto de conocer la verdad.

Con el agua hasta las rodillas, los europeos comenzaron a caminar por el mar hasta la costa y al acercarse vieron cómo los mactanienses enviaban 3 divisiones, 1 por cada lado y otra frontal. Al ver esto, Magallanes dividió su división en dos. Los mosqueteros y ballesteros estuvieron disparando media hora sin éxito alguno desde la distancia porque los indígenas llevaban escudos de madera. Los mactanienses enviaron entonces una lluvia de flechas de bambú sobre los soldados.

Los soldados europeos, con armadura pesada, lograron llegar a tierra firme, encontraron un poblado semi-vacío. A toda prisa, Magallanes ordenó quemar las casas para aterrorizar a los aldeanos, según Pigafetta. Una de las casas incendiadas tenía a 50 hombres armados dentro, que al ver cómo la casa se quemaba, salieron a matar a los europeos. Uno de los indígenas consiguió herir a un gallego en el muslo con una espada y este acabó muriendo desangrado en combate. Al verlo, los europeos quisieron vengarse y persiguieron a los nativos a los cuáles no les quedó otra que batirse en retirada. Al llegar a un cruce de caminos, en palabras de Pigafetta,  de repente salieron cientos de hombres más “que cargaron contra nosotros sin piedad”, como si de una trampa se tratara.

Mientras estos hombres eran apaleados por los mactanienses tras la emboscada, Magallanes y el resto de hombres quemaron más de 20 casitas pero la lluvia de flechas era tal que hirieron al propio Magallanes en la pierna derecha. Ahora, dice Pigafetta, es cuando Magallanes se empieza a dar cuenta de la gravedad de la situación. Es aquí cuando el Capitán General ordena la retirada.

Mientras los morteros desde los barcos no podían hacer nada por estar muy lejos, los soldados europeos se baten en retirada y comienzan a recibir una lluvia de pedradas y flechas. Con esto se llevaba una hora de batalla, y ya le habían tirado el casco dos veces al mismo Magallanes, que cada vez que lo perdía tenía que recuperarlo a sablazos, junto a sus allegados. Pero los nativos sabían que él era el líder y no pararon de ir a por él con todo lo que encontraban. A veces, dice Pigafetta, le tiraban una lanza, iban de nuevo a buscar la misma lanza y se la tiraban de nuevo, a ver si había suerte.

Si Magallanes no le hubiera dicho a sus aliados que se mantuvieran aparte viendo “cómo los leones españoles peleaban” (palabras literales de Magallanes, demostradas por Pigafetta), quizás este hubiera sido el momento exacto para los más de mil nativos aliados que podrían haber entrado en combate. Pero Magallanes no lo quiso así, y ahora estaba sufriendo las consecuencias de su terquedad.

Según los Filipinos Lapu-Lapu derrotó a Magallanes en un 1 contra 1 en Mactán, Filipinas.

“Un indígena consiguió clavarle una lanza de bambú en la cara a Magallanes, pero este en seguida lo mató con su propia lanza, la cuál dejó en el cuerpo del nativo. Al intentar levantar su espada, se dio cuenta de que no podía, ya que también había recibido una lanza en su brazo derecho. Cuando los nativos vieron esto, todos fueron a por él. Uno de ellos consiguió herirle otra vez en su brazo izquierdo con un alfanje, que es como una cimitarra, sólo que más grande. “, explica Antonio Pigafetta.

Con esto, Magallanes se dio cuenta de que iba a morir y no paraba de mirar hacia atrás para ver si sus tropas estaban a salvo ya en los barcos. Pigafetta relata que Magallanes se quedó sólo contra decenas de mactanienses luchando hasta la muerte para permitir que sus tropas se salvaran. Sin embargo, los filipinos consideran a Lapu Lapu un héroe nacional a día de hoy, porque según su versión, Lapu Lapu venció a Magallanes en un combate de uno contra uno. ¿Quién tiene razón? Discutámoslo !

PD: ¿Sabéis que ese mismo año 1521 es en el que Hernán Cortés conquistó la actual Ciudad de México. Echa un vistazo a la Conquista de Tenochtitlan que ocurrió en Agosto de 1521?

 

Un pensamiento en “Batalla de Mactán – Muerte de Magallanes

  1. Miguel Angel de Benito

    Estupendo articulo, bien explicado y argumentado. Por poner otro ejemplo sobre la muerte de Magallanes es que Sula le hizo una encerrona, Sula intento que Magallanes batallara con Lapu-Lapu para asi quitarselo del medio. Creo recordar un programa de La Rosa de los Vientos ” onda cero ” dedicada a esta increible historia.
    Gracias por este articulo tan interesante.

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