La Batalla de Carabobo

La Batalla de Carabobo, acaecida en 1821, enfrentó a la Gran Colombia contra el Reino de España, y resultó crucial para la conquista de la ciudad de Caracas, que aún permanecía bajo control realista, y que siguió ‘ocupada’ hasta 1823, con la Batalla Naval del Lago de Maracaibo.

Un gran Simón Bolívar lideró al ejército sudamericano contra el Mariscal Miguel de la Torre, aunque Bolívar tuvo la ayuda de la Legión Británica, que llegaron a aportar para esta batalla la modesta cifra de 1200 soldados.

Un detalle imprescindible para entender la victoria de la Gran Colombia es saber que en 1820 se firmó por ambos lados el Tratado de Armisticio y Regularización de la Guerra, en el que ambos bandos se comprometieron a mantener una paz de 6 meses, en la que como en todos los armisticios, sirvió para planificarse y rearmarse ante la evidente guerra que venía.

Bolívar, conocía a la perfección tanto las debilidades como las fortalezas de lo que quedaba del Imperio Español en América, por tanto no sólo sabía que España acababa de sufrir una espantosa Guerra de Independencia (1808-14) en la que todo el pueblo y ejército español (además del de Wellington) tuvo que unirse para ‘echar’ de la península ibérica a los franceses liderados por el mismísimo Napoleón, sino que sabía que España estaba dividida en dos vertientes, una monárquica y una afrancesada.

Simón Bolívar viajó en varias ocasiones a París durante esta época, por lo que estaba al tanto de todo lo que estaba pasando en Europa, y sobre todo en España, donde era evidente una división entre el pueblo entre los partidarios de convertirse en una ‘Estado Satélite de Francia’ (Afrancesados) y los partidarios de continuar con la monarquía española.

Así pues, Bolívar regresó a Venezuela con el convencimiento de que era absolutamente necesario lograr la Independencia de toda Sudamérica lo antes posible, y sobre todo ahora que España estaba aún más dividida tras el Sexenio Absolutista de Fernando VII, que abolió las Cortes de Cádiz y persiguió a todas las mentes progresistas y liberales. Bolívar sabía incluso que Fernando VII era capaz de ‘bajarse los pantalones’ ante Napoleón por segunda vez, para recobrar su poder, tal y como hizo en 1823, tras el Trienio Liberal, en que napoleón envió  a los llamados ‘Cien Mil hijos de San Luis’ para restablecer el orden en España y comenzar una nueva etapa que a posteriori fue llamada ‘Década Ominosa’.

Con esto, queda claro que las circunstancias en España eran las ideales para una insurreción en Sudamérica. España estaba completamente dividida en dos, acababa de pasar por una guerra brutal contra Francia y encima en breve vendrían los problemas de la sucesión de Fernando VII, que nunca tuvo hijos sino una hija, y que por querer que se convirtiera en reina en contra de la Ley Sálica, España tuvo otras tres guerras civiles que luego se llamaron ‘Guerras Carlistas‘, porque el hermano de Fernando, Carlos María Isidro, debería haber ocupado el trono según la ley del momento, que fue cambiada cómo no por Fernando, insertando la ‘Pragmática Sanción’ que permitió reinar a su hija, Isabel II de España.

Así pues, en 1821 Bolívar llamó a sus aliados Páez y el Coronel Carrillo, y se reunieron en la ciudad de San Carlos (Venezuela) mientras el General en Jefe del Ejército de Venezuela, Don josé Francisco Bermúdez, realizó una maniobra de distracción hacia Caracas que obligó a los españoles a enviar a 1000 soldados, momento en que Bolívar aprovechó para avanzar de San Carlos a Tinaco, para luego cruzar el rio y contar tropas en la Sabana de Taguanes.

No es mi intención entrar en los detalles de una batalla en la que la combinación Gran Colombia + Inglaterra aplastó con creces al Ejército español liderado por un mariscal que no tenía dotes de mando, y lo prueba el hecho de que en el epílogo de la batalla, la Torre ordenó al regimiento de los Lanceros del Rey a atacar a la caballería colombiana, los cuales no sólo no hicieron caso, sino que huyeron en espantada.

Próximamente la Batalla de Pichichincha y Ayacucho (Para el goce de nuestros amigos sudamericanos, para que vean que aquí no sólo se habla de victorias de España).

2 pensamientos en “La Batalla de Carabobo

  1. Sacro

    Lo curioso es, el cómo se le restan méritos en esta página y aún con artículos sobre las victorias de la Independencia a los hijos de América se nos resta la preponderancia que tenemos a los ojos de la Historia Universal. Tristemente, siguen existiendo profundos resentimientos de la “ilustrada Europa” por haber perdido las colonias; El Europeo común, especialmente el Español, siempre se ha considerado superior a nosotros, los Latinoamericanos y no aceptan que los “indianos” y los “mestizos” de América hayan podido vencer a los más y mejores entrenados soldados que tenían para someter los movimientos independentistas. Insisto que se olvida el hecho, de que esos ejércitos “diezmados, mal armados, pésimamente entrenados y cansados” que se encontraban en estas tierras fueron enviados desde España en 1815, sellada ya la caída de la Segunda República a “Pacificar” los movimientos independentistas. La expedición de Pablo Morillo, compuesta por 10.000- 15.000 hombres (Depende del autor que se siga, bien puede ser Larrázabal, Fagúndez y Marcano) llegó a estas costas a someter a Venezuela y la Nueva Granada. ¿Y qué pasó? la arrogancia de sus oficiales, los desaciertos tácticos, estratégicos y los desmanes proferidos por el ejército del Imperio Español los llevaron a la derrota. ¿Quieren una muestra de que los ejércitos españoles fueron vencidos como lo hiciere David a Goliath, o como lo hicieren los mismísimos españoles durante su guerra de independencia contra el mismísimo ejército Francés? revisen antecedentes como la Batalla del Matasiete; resistencia hecha por los valientes margariteños contra una expedición recién llegada a las costas de Venezuela. Revisen la Batalla del Juncal, donde las líneas Españolas fueron quebrantadas por la Caballería patriota; Las Queseras del Medio, donde 152 no jinetes, sino 152 Centauros de los llanos descalabraron a las muy sobrevaloradas líneas de infantería españolas, herederas de los tercios de la casa de Austria y a los excelsos jinetes ibéricos. en Junín, Ayacucho y Boyacá los ejércitos españoles estaban perfectamente pertrechados, pues el poder colonial español se encontraba radicado en el pérfido Virreinato del Perú, el último representante de su imperio y lo que representaba su poderío. Sin duda alguna no puedo negar que sí, en Carabobo hallábase el ejército del Rey Fernando profundamente agotado; gracias a las muchas y constantes derrotas que recibieron en esta tierra de gracia. Como dato curioso, estimados colegas historiadores: no fue hasta 1819 que llegaron a Venezuela los primeros oficiales Ingleses, así que desde 1815… ¿quienes creen ustedes que batió a sus ejércitos en los campos de batalla?

    Si quieren ver a un General Venezolano actuando en los “verdaderamente legendarios” campos de batalla de Europa, hablemos del Mariscal de Campo Francisco de Miranda, que por cierto fue crucial en la batalla de Valmy y ¡ah, calamidad! es el único Americano en el arco del triunfo. Lo más magnánimo de este hombre es, que a diferencia de cualquiera de cualquier militar español de su tiempo, levantó las armas no a favor de un Absolutista, o de expandir la influencia de una Corona católica: Lo hizo por la libertad de pensamiento y los Derechos del Hombre.

    A quienes son los administradores de esta página, mucho me temo que si de verdad quieren ser objetivos, vean las cosas con un criterio alejado de sus más exacerbadas pasiones, pues quienes vivimos en América, defendemos tanto como ustedes su legado histórico: Duela a quien le duela, grande fue América y ya no es vuestra.

    Responder
  2. Pingback: Lista Cronológica de Batallas | Independencia de Hispanoamérica | Toda Historia | El lugar donde discutir y aprender sobre Historia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *